miércoles, 30 de noviembre de 2011

Sofia Coppola

Vírgenes Suicidas (1999), Lost in Traslation (2003) y Somewhere (2010) han sido las películas más resaltantes en la trayectoria de la directora, actriz y guionista de cine, Sofía Coppola, quien llegó ganar un León de Oro en Valencia y a la nominación por ser la primera directora americana al Óscar en la categoría de la mejor dirección.   

Por qué no empezar por Vírgenes Suicidas, una dramática historia de cuatro hermanas restringidas a salir de su hogar, mostrando una historia todo lo contrario de lo que presenta Lost in Traslation, la vida de un actor que va a Japón para realizar un videoclip de un prestigiado wishky y cómo no terminar con una sus últimas películas Somewhere, en el cual representa la vida de un famoso actor que lo tiene todo, pero al momento de estar con su hija se da cuenta que no tiene y no es nada. 

Coppola se ha caracterizado por presentar sus diálogos de forma literaria y clara. Así como también la música que acompaña cada escena es precisa pero con un detalle: siempre en cada fondo musical presenta un corte brusco, lo que hace que el espectador pierda esa “conexión” con la historia. Pero este no es el caso de Vírgenes Suicidas, pues si bien es un film en donde los personajes presentan más diálogos entre sí y tienen más subjetividad al momento de expresarse. En cambio lo común que tienen Somewhere y Lost in Traslation, es que si bien presentan espacios vacios, tienen una gran ausencia de diálogos y están más basadas en lo artístico y a los planos,  que sobre todo son abiertos. 

Los efectos especiales no son característicos de ella, ya que muestra más realidad que ficción, lo que no hace impedir que sus films sean malos, pero le da cierta originalidad, naturalidad y realidad a la película, lo cual lo hace agradable a la vista del espectador. En cuanto al arte y la iluminación se distingue completamente en las características de los personajes en las tres historias, están muy bien marcadas y mostradas escénicamente.   

Los personajes como Stephen Dorff y Bill Murray, quienes tienen una gran trayectoria artística, demuestran estar metidos en la historia, queriendo jalar más espectador. En donde la actuación de ambos me sorprendió debido a la energía que mostraban o trataban de plasmar, haciendo que el espectador se meta dentro de la historia o que sienta que en realidad es su historia plasmada en el cine. 
Asimismo me quedó con una duda de Sofía Coppola, cuestionándome ¿Qué quiso demostrar en las películas Somewhere y Lost in Traslation? ¿A dónde quiso llegar a todo esto?, su frialdad de escenas no hizo que me quede plantada en verlas, haciéndome perder en momentos “importantes” de ambas películas y en lo que resta de mi opinión, creo que Coppola debió seguir con el enfoque o la idea que tuvo con el film de Vírgenes Suicidas, aunque haya sido una de sus primeras películas creo que es una película de diálogos consecutivos con diversos tipos de música de fondo y de gran cantidad de escenas, haciendo la película más vivaz y atrayente a las personas.

Por ultimo quiero compartirles los trailers de las películas mas resaltantes de Sofia Coppola: 



Vírgenes Suicidas 


Lost in Translation



Somewhere

martes, 29 de noviembre de 2011

Punto de Fuga

Jeremías Gamboa (Lima, 1975), quien a sus treinta y seis años es un reconocido periodista y escritor de libro “Punto de Fuga”, publicado en el año 2007, por la editorial Alfaguara. Reconocido como una de las personas más resaltantes de las voces de la narrativa en el Perú.
   
Este libro presenta ocho cuentos, cada uno con un punto de vista diferente, primero un joven que no puede dormir y va en busca de su mejor amigo para dormir en su casa porque alguien lo estaba siguiendo, el hombre que estaba sentado en un bar contemplando a una mujer que se encuentra en su oficina a altas horas de la noche, frente a él. Seguido por dos hermanos que salen a explorar Miraflores, un lugar opuesto a la realidad en la que ellos vivían, un padre que decide salir con su hijo por primera vez y que se le es difícil a ambos poder cruzar palabras, el periodista quien le propone a su jefe hacer una nota sobre el actual cine Colón, un par de amigos quienes disfrutan al máximo de un sábado por la noche y el joven quien olvida tener una cita de negocios el cual se cruza con un tráfico, que se veía nunca acabar haciendo que Gamboa  plasme claramente que en cada cuento siempre van haber situaciones de extremismo en las locaciones, situando más a de una en la noche que en el día. En el cual existen momentos en los que uno quiere que fugar de ese laberinto, sin importar los obstáculos que puedan ocurrir. Asimismo él plasma a los personajes en un aspecto de solitarios en busca de acción, queriendo ir por un rumbo que no es el suyo, en el cual distingue las clases sociales pero lo hace un modo ligero, sin discriminaciones, queriendo así mostrar una realidad en la que vivimos.

El lenguaje coloquial que emplea hace que el lector pueda engancharse dentro de las historias, siendo una de ellas Tierra Prometida, el cual pone al lector como un personaje dentro de la historia. En general, la forma en cómo escribe Gamboa es precisa y detallada con cada objeto, diálogo y ubicación, lo que permite engancharse dentro de cada cuento diferente, logrando así imaginarse y ser parte de ella. Asimismo juega con un roll de tiempos (presente y pasado), lo cual lo hace más atractivo al momento de leer.
Lo que no me gustó de este libro es que me deja con algunas intrigas sobre qué pasará luego de cada historia, ¿Cuál es el verdadero fin? o si de verdad, ¿ese es el fin?, me deja con unas sensaciones de querer llegar más allá de lo que podría o pudo pasar.

Por último, lo que me gustó del libro, es que muestra situaciones en las a cualquier persona podría haberle pasado, sobretodo “Tierra Prometida” y “El edificio de la calle de los Pinos”, estas dos historias fueron mis preferidas. Así mismo me gustó que desde el primer título que presenta Gamboa me atrapó, sin duda me creé mis propios personajes y el ritmo que llevaba era muy continuo, no lograba perderme, hasta habría creado mi propia atmósfera, e incluso los diálogos de los personajes son tan coloquiales, que uno se puede hasta  reír de la forma en cómo uno habla y en la forma que Gamboa lo escribe. Sin duda me gustaría que Jeremías Gamboa crease una continuación de los cuentos, porque no creo ser la única quien se quedó fascinada con este libro, lo cual me hace pensar en ¿quién no ha tenido alguna vez un Punto de Fuga en sus vidas? 


(*)Quiero compartir con ustedes una entrevista muy interesante que tuvo el periodista Gabriel Ruiz-Ortega con Jeremias Gamboa 

lunes, 28 de noviembre de 2011

Mi primera vez

Salúdame a esos quinientos soles


Toda persona ha vivido de niño alguna que otra travesura, desde romper el jarrón favorito de tu mamá, cortarse el cabello así mismo, pintar con los labiales en los espejos, hasta incluso esconder el dinero en el VHS pensando que es un cajero. Aunque suena gracioso recordar todos aquellos momentos. No voy a negar que la travesura que se ganó el Óscar fue la primera vez que cogí el teléfono para hacer llamadas a un programa de televisión. 

Me encontraba en el cuarto de mi mamá y apenas tendría siete años, mi madre nunca me puso restricciones a nada, podía hacer lo que quisiera pero siempre con cierto límite. Miraba la televisión y cambiaba los canales a cada rato hasta que me sorprendió uno que presentaba videoclips de música. No me importaba qué tipo de música ponían, lo que me cautivó fueron las pequeñas letras que se encontraban en la parte inferior de la pantalla y lo único que leía era “manda tus saludos llama al 0-800-3131…”. Era un número fácil de aprender, cogí un papel y anoté el número para no olvidarme.



Programa de música alternativa para
todos los gustos.
Para mi buena suerte en ese entonces, había un teléfono en el cuarto de mi mamá lo que provocó mi entusiasmo en ir a cogerlo y hacer mi llamada. Una vez marcado el número, empezó mi emoción. Después de esperar varios minutos en línea, me responde una mujer la cual me pregunta mis datos y la última pregunta que me hizo era “¿a quién le mandas saludos?”, no sabía que responder, todo lo de mi alrededor de se paralizó y me quede pensando un par de segundos, lo único que atine en decirle mi segundo nombre “Carolina”. Una vez terminada la conversación me quedé enganchada a la televisión, solo quería ver mis nombres ahí, hasta que salieron en vivo, tuve un momento de emoción, que tanta fue mi felicidad que la compartí con mi prima que tenia la misma edad que yo. La llamé y le comenté que en Uranio15 podíamos llamar y ver nuestros nombres, ella no dudo en lo que le dije y se animó e hicimos un pacto de mandarnos saludos una dos veces al día.  

Seguían las llamadas y los saludos cada vez se hacían más aburridos. Pero como toda una niña ingeniosa opté por llamar a mi mejor amiga, le comenté todo lo que le había dicho a mi prima y aceptó. Ahora los saludos se extendían más, ahora era un círculo de a tres. En donde podíamos jugar con nuestros nombres, sin preocupación a nada. Mi felicidad se hizo más grande y nunca imagine que las llamadas tendrían el precio de ocho soles.
Pasado un mes, me encontraba almorzando junto con mis padres y repentinamente  ambos estaban de buen humor y lo único que recuerdo era que luego íbamos a salir. Pero todo el buen estado de ánimo de mis padres cambio en un instante al sonido del timbre de mi casa. Mientras seguía disfrutando de mi almuerzo. Mi papá atendió a la persona que estaba del otro lado, cierra la puerta y abre un sobre. Yo de reojo lo miraba pero nunca imaginé que el papel que tenía en sus manos era el recibo del teléfono. Mi mamá se acercó donde mi papá y empezaron interrogarse.

Mientras ellos conversaban, yo atiné en decir un comentario que sin querer iba a descubrirme, les dije  “papá hay un programa en donde puedo mandar saludos…”, ambos se miraron y velozmente me miraron. Yo inocentemente seguía comentándoles y ellos se iban acercando cada vez más a mí, me dijeron que no lo volviera hacer y que no llamase a ningún número sin consultarles.

Dulce e inocente niña que no sabía un par de llamadas llevarían a sus
 padres a pagar tanto por un recibo de teléfono.
Lo bueno de esta pequeña historia es que después de lo ocurrido ambos se rieron no me castigaron porque para en ese entonces tenía seis años. Mientras en la casas de mis dos aliadas les pusieron una caja con candado a sus teléfonos para que no vuelva ocurrir lo mismo que me paso a mí.  



Siéntate, lee y disfruta

Hola! me llamo Ingrid Contreras Castillo tengo 19 años. Tengo dos perros, un hermano que es super extrovertido, me encanta escuchar música, viajar a todos lados en el carro de papá  y salir en mis tiempos libres con mis amigas.
Este es un nuevo espacio en donde ustedes podrán conocer un poco más de mí, aunque no sea físicamente lo va hacer literalmente. Así que coge tu taza de café, acomódate y disfruta de estas lineas porque no te vas arrepentir.

Junto con el mejor amigo del mundo, como yo le digo
y le diré siempre "brodersin"